Los representantes de las comisiones de Godella participan en el acto oficial de la Plaza de Manises junto a la Fallera Mayor de Valencia.
El calendario fallero ha cumplido hoy con uno de sus hitos institucionales más esperados: la Recepción Fallera de la Diputación de Valencia. Entre el color, la música y la seda que han inundado los Palacios de la Batlia y els Scala, las comisiones de Godella han brillado con luz propia, ejerciendo de embajadoras de la tradición y el sentimiento festivo de nuestro municipio en la capital del Turia.
La delegación de Godella, compuesta por los máximos representantes de sus comisiones, ha sido recibida a partir de las 9:00 horas por el presidente de la corporación provincial, Vicent Mompó, junto a las vicepresidentas Natàlia Enguix y Reme Mazzolari. El encuentro ha servido para estrechar lazos entre la administración provincial y el tejido asociativo de Godella, motor fundamental de la vida social del pueblo.
Un encuentro de hermandad en la Plaza de Manises
El momento más emotivo de la mañana se ha producido durante el saludo a la Fallera Mayor de Valencia, Carmen Prades, y su Corte de Honor. Los falleros y falleras de Godella han tenido la oportunidad de intercambiar impresiones con Carmen Prades, compartiendo la ilusión de una semana que en nuestro municipio se vive con una intensidad única.
Las fotografías enviadas por los representantes de Godella captan la solemnidad de los salones góticos de la Diputación, pero también la alegría de una comitiva que representa a centenares de vecinos. Para las fallas de Godella, este acto supone el reconocimiento oficial a todo un año de trabajo en el casal, de esfuerzo económico y de defensa de las señas de identidad valencianas.
Mompó ensalza la «fuerza de los pueblos»
Durante su discurso, el presidente Mompó ha hecho especial hincapié en que la Diputación es, ante todo, «la casa de los pueblos». En este sentido, ha elogiado la labor de las comisiones de municipios como Godella, que mantienen viva la llama de la fiesta con una personalidad propia, cuidando la indumentaria, la música de banda y el monumento artesano.
Con este acto, los representantes de Godella regresan al municipio con la satisfacción del deber cumplido y la maleta llena de recuerdos institucionales. La visita a la Plaza de Manises marca el inicio de la cuenta atrás definitiva para la Plantà, el momento en que el trabajo de todo un año tomará finalmente las calles de Godella.





